La colisión de un meteorito de grandes dimensiones en el océano,
daría como resultado:
Formación
de una huella morfológica: Un crater de gran tamaño
plano, debido a la inestabilidad de la pared o borde del crater bajo
las aguas del océano
Posible
ruptura de la corteza oceánica: lo que se reflejaría
mediante anomalías gravimétricas y magneticas.